


“El Kokobalé – Cocobalé es una tradición guerrera (arte marcial) de origen afropuertorriqueño que se practica con palos o machetes con el acompañamiento musical de la Bomba Puertorriqueña. Esta tradición incluye elementos de lucha, música (percusiva), danza y ritos. El Kokobalé es el arte marcial afropuertorriqueño del cimarronaje.” – Definición de Proyecto Kokobalé
La música y las tradiciones marciales son parte de esa herencia que sirvió de base para la defensa y las luchas en las diferentes manifestaciones del cimarronaje. En Borikén la Bomba jugó un papel principal en las luchas por la búsqueda de la libertad. Así lo constata Baralt en su libro Esclavos Rebeldes cuando declara que “el baile y el tambor creaban un sentido de cohesión en la población esclava. Sin embargo, el baile era sólo un disfraz para encubrir los fines subversivos de los esclavos.”[1]
Las danzas de guerra se remontan a tiempos inmemorables en África. Siguiendo estos saberes ancestrales las técnicas de las artes de guerra, con armas y sin armas, se codificaron en movimientos de danza en los bailes de Bomba, como sucedió en otras partes del Caribe y Abya Yala (Las Américas), como en el caso de la Capoeira. El Dr. Noel Allende Goitía parece estar en acuerdo con esta postura cuando define el Kokobalé – Cocobalé de la siguiente manera:
“El cocobalé es una práctica danzaria afroboricua desarrollada por los guerreros esclavizados. Se podría especular que fue en respuesta a los reglamentos codificados en los Bandos contra la raza negra y los Bandos de policía y buen gobierno, que castigaba con duras penas a negros y mulatos por portar armas. El cocobalé es pariente de las danzas de stick fight, practicado a través de las Antillas inglesas, francesas, holandesas y danesas, y la capoeira, en Brasil.” [2]


El antropólogo y arqueólogo Tato Torres nos explica que:
“La presencia común de varios bailes de combate similares de claro origen africano a través de las Américas sugiere que estas tradiciones eran también comunes en Puerto Rico. El llamado “cocobalé”, como todos los demás bailes de bomba, probablemente tomo una variedad de formas a través de la isla. El “cocobalé”, según la literatura disponible y las descripciones orales, probablemente fue una interpretación puertorriqueña de esta tradición africana, afroamericana y afro-caribeña.”[3]
José Fernández, investigador de la Bomba de Cataño, define el Kokobalé de la siguiente manera:
“El cocobalé era una lucha acompañada por el ritmo de tambores y baile. Su propósito era demostrar la habilidad y fortaleza en los contendientes, el respeto entre ellos y el respeto por las normas establecidas. En Puerto Rico lo practicaban los hombres. Cada combatiente usaba un palo para defenderse. Debía demostrar ingenio y habilidad en su uso. Tener la misma arma establece igualdad. No había ventaja para ninguno. El propósito era ejercitarse, adquirir dominio propio del cuerpo y mejorar las destrezas de defensa.”[4]
El Maestro Don Rafael Cepeda, patriarca de la Bomba y el Kokobalé – Cocobalé, dice:
“El Kokobalé se baila con dos palos, como una lucha. Hay quien se raja la cabeza bailándolo.”[5]

Su hijo el Maestro Roberto Cepeda hablando sobre el Kokobalé que preservó y presentó la Familia Cepeda en su ballet folclórico dice:
“Cuando nosotros montábamos el número con la familia Cepeda, lo hacíamos empezando con un hombre que le trata de enamorar la mujer al otro. Entonces el hombre viene y lo empuja y se intercambian palabras. Entonces ahí viene uno y saca el palo y el otro saca el palo y ahí rompe la bomba, los dos empiezan a bailar y los dos empiezan a ejecutar el baile.”[6]
Luego declara:
“Tu ve, en esos tiempos la gente usaba el machete para cortar la caña, pero usaban el palo también, para trabajar también. Pues, para usar los machetes, también usaban los palos. En vez de usar el machete, en los bailes, a veces se usaban los palos. Para crear la escena habían mucha gente, mujeres que hablaban, gritaban y to’ eso. Y así se hacía la coreografía.”[7]


[1] Baralt Guillermo. Esclavos Rebeldes. San Juan, Ediciones Huracán, 1981, pág. 130.
[2] Allende Goitía, Las músicas de las identidades post-puertorriqueñas, 2022.
[3] Torres Sáes, Revista Güiro y Maraca, Jersey City, Vol. 5, No. 1, 2001. “Cocobalé”: artes marciales africanas en la bomba.
[4] Fernández José, De Bomba y de Bombeadores, BiblioGráficas, San Juan, 2021, pág. 67
[5] Rafael Cepeda, Disco El Patriarca de la Bomba, introducción a la canción Umblina Umble.
[6] Revista Güiro y Maraca, Vol. 5, No. 1, 2001 Ensayos Sobre Las “Artes Marciales” Africanas y La Bomba de Puerto Rico, Introducción Editorial.
[7] Ibid